Cosas que pienso sobre tecnología, politica, cine, literatura, musica y demás cosas de actualidad
miércoles, 6 de agosto de 2008
Una hermosa canción sobre lo que es el amor
Publicado por
Alberto Ortín Ortuño
en
20:52
0
comentarios
Etiquetas:
Canción del día
Compartir:
viernes, 25 de abril de 2008
Lo esencial es invisible a los ojos... El principito
Hace poco tuve la fortuna de que me regalaran una cosa valiosisima... si el valor fuera peso pesaría mas que la tierra... si el valor fuera dinero valdría tanto que nunca nadie podría pagarlo... pero por suerte tanto valor cabe en un librito de menos de 100 paginas. Pequeño y manejable. Sabio. Como el propio Principito.
Es tal su valor que me siento en la obligación de protegerlo, y algo de tanto valor no se protege con pistolas, ni murallas, ni siquiera con cohetes o espinas sino intentando ver lo esencial, aunque sea invisible a los ojos, para guardarlo y cultivarlo dentro de uno mismo.
Tengo que agradecer que me hayan regalado algo así, y no un diamante o un avión, porque probablemente me hubieran hecho mas rico pero no mas feliz. Y no hay mayor agradecimiento que regalarlo a todos los que no hayan tenido la fortuna de leerlo...
Os dejo con "EL PRINCIPITO".
La verdad sobre la muerte de Saint-Exupéry Aunque la historia dice que su avión fue abatido el 31 de Julio de 1944, tras despegar de Córcega, aunque encontraran una pulsera suya en el 98 y los restos de su avión en 2004, aunque un viejo piloto alemán confesará la autoria de esos disparos, me niego a creer algo tan triste. No, el señor Antonine Saint-Exupéry, no pudo morir asi, el Principito no lo permitiría... prefiero creer que le ayuda a deshollinar los pequeños volcanes y cuida de que el cordero no se coma la rosa mas valiosa del mundo mientras ven al menos diez amaneceres y diez atardeceres diarios sentados en el porche:
- Hola Antoine ¿que haces? ¿otra vez se ha roto tu avión?-
- Si, ya ves que cosas... solo que esta vez no ha sido solo, sino que un hombre lo ha roto por mi, y voy a estrellarme contra el mar... -
- Los hombres solo sabeis romper las cosas... -
- Si... estoy un poco cansado de nosotros mismos, por cierto ¿que tal está el cordero que te dibuje?-
- Me da mucho trabajo, siempre tengo que recordarle que la rosa no se come, pero por lo menos mantiene mi planeta libre de baobabs... ¿quieres venir a saludarlo?-
- Claro... me acordado de vosotros cada vez que veia sonreir a las estrellas, será un placer-
- Esta bien, ahora te recojo en el mar... no tengas miedo.-
Y Saint-Exupéry se marchó con su amigo, cansado de los hombres, para quedarse a vivir en su pequeño planeta... esa es la pura verdad.
Publicado por
Alberto Ortín Ortuño
en
15:45
0
comentarios
Etiquetas:
Literatura
Compartir:
viernes, 11 de abril de 2008
Edith Piaf: La desgracia forjó su voz
Abre las alas, es un gorrión con la fuerza de un fénix y se come el cabaret, se come la radio, se come el teatro... su dolor es su voz, aprende y derriba muros, Paris se le queda pequeño, sus 1,47 cm no cabén en ningun teatro, no acogen a ningún corazón, ama y vive como un caballo desbocado. La vida en rosa...
Se enamora por primera vez a los 33 años, los de antes no fueron amor, de Marcel Cerdan, boxeador, campeón mundial... y la muerte se lo arrebata al año siguiente en accidente de avión. Pero canta mejor, canta mas fuerte, canta con más pasión... porque le duele la vida y necesita cantar para no explotar de tristeza. Cuando no canta se inyecta morfina hasta 30 veces al dia...
A Marcel le dedica esta canción...
Juega con la vida y rie para no llorar... fisicamente muere a los 47. Pero sus canciones desbordan vida, hoy y siempre. Y no, no se arrepiente de nada...
Publicado por
Alberto Ortín Ortuño
en
10:35
0
comentarios
Etiquetas:
Canción del día
Compartir:
lunes, 7 de abril de 2008
La conjura secreta contra Rajoy
Visto lo visto, y teniendo en cuenta el resultado espectacular de Rajoy en las pasadas elecciones, pese a su ínfima imagen política y su carencia de "buenrollismo", voy cayendo de la burra.
Puedo afirmar sin vergüenza que las elecciones empezaron a perderse cuando el Señor de las Barbas castigó contra la pared al simpático (y falso) Ruiz Gallardón, amén de a la pizpireta, alcanfornada y en ocasiones rancia (pero siempre eficiente) "Espe"(ranza Aguirre). Ambos castigados por el erróneo aquél de no suscitar envidias que en realidad ya estaban presentes.
El haberse desprendido de uno solo de estos "pilares" podría, a lo sumo, haber llegado a ser una piedra en el zapato de Rajoy (independientemente de su aún por decidir éxito o fracaso posterior). Pero el error de desligarse de ambos pueden ser los clavos que sellen la tapa del ataúd de su derrota.
No me cabe duda de que tanto Alberto como Espe están moviendo sus fichas para subirse a las barbas del cansado y derrotado padre. Y si algo nos ha enseñado la biblia es que hasta los mas fieles apóstoles pueden negar al maestro en cualquier momento por mucho que a día de hoy juren su fe. Dos candidaturas alternativas se preparan para el congreso de junio. Si saldrán adelante o no, no depende por completo de los alquimistas Alberto y Espe, sino de la consecución del ingrediente secreto para la poción mágica del destronamiento.
Por pronosticar que no quede:
Gallardón intentará que el (todopoderoso pero acorbardado) Grupo Prisa se desdiga al fin de su fe socialista y apoye o alabé a la derecha light que el gafitas propone...
PD: ... y pensar que una pizca de democracia interna bastaría para no pasar por estos dolores de cabeza...
Publicado por
Alberto Ortín Ortuño
en
17:23
0
comentarios
Etiquetas:
Actualidad,
Politica
Compartir:
miércoles, 26 de marzo de 2008
Brutalidad y humanidad de los renglones torcidos de dios
Supongo que la mención en el título a los "renglones torcidos de dios" habrá despertado de inmediato la atención, porque esta metáfora de los errores de la naturaleza (con indiferencia de si se los apuntan a dios o al azar de la genética) es brutal.Y esta métafora brutal hace referencia a "LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS" de Torcuato Luca de Tena, una novela sobrecogedora (muchos, incluso quienes no la hayan leido la habrán identificado inmediatamente) que nos adentra en las entrañas de un manicomio, nos hace pasear por sus pasillos y contemplar las miserias, pero también las grandezas, de la locura humana en sus diferentes vertientes. Añadan una trama fuerte, desarrollada con brillantez, que apenas permite al lector adelantarse al autor (como pasa tan amenudo en las novelas con misterios por resolver) y en la que mágicamente (por su excepcionalidad) no queda ningún cabo suelto.
Su autor, Torcuato Luca de Tena,
perteneciente a una ilustre familia de escritores y periodistas (su abuelo fundó ABC y su padre lo dirigió) fué un hombre de mundo, corresponsal de guerra (en la 2º Mundial) y de paz (Washington, México y Oriente Medio), Procurador de las Cortes con Franco (aunque escondía un sutil reaccionarismo hacia este), monarquico convencido, director de la empresa familiar ABC y miembro de la academia... pero dedicó su retiro a vivir para la escritura. Y tal era su implicación con la escritura que decidió internarse, "como un loco mas" (palabras del autor), en un manicomio (Conxo, en Santiago de Compostela) para documentar esta obra...Como es habitual, no voy a introducirles en la trama, porque para eso hay Google suficiente, pero permitanme introducir, de forma breve y a modo de curiosidad, las diferentes "afecciones del alma" que descubrimos, no teorizadas sino personificadas (la diferencia es grande) en la novela:
- Paranoia: Enfermedad que no afecta a la inteligencia pero configura un delirio (creencia falsa) que la razón no puede vencer sino en todo caso justificar.
- Neurosis: Distintas variedades de enfermedad que desembocan en sintomas parecidos, la angustia desmedida y la ansiedad incontrolable. Por poner ejemplos podríamos hablar de las fobias.
- Sociopatía: Rechazo de la sociedad y sus normas que conducen a una conducta ajena a la moral, sin culpa e incluso con orgullo de infrinjirlas.
- Disfunciones sexuales: Variaciones de una normal conducta sexual que pueden alcanzar el extremo de la aberración.
Publicado por
Alberto Ortín Ortuño
en
17:32
0
comentarios
Etiquetas:
Literatura
Compartir:
